Tu cuerpo no está exagerando: quizá está sobreviviendo
Vivimos en una época donde el agotamiento se ha normalizado
Dormir poco, responder mensajes constantemente, vivir acelerados y sostener altos niveles de estrés parece formar parte de la rutina diaria. Muchas personas pasan tanto tiempo funcionando desde la exigencia que dejan de preguntarse cómo se siente realmente su cuerpo.
Sin embargo, el cuerpo siempre encuentra una forma de hablar.
A veces lo hace a través del insomnio. Otras veces mediante ansiedad, tensión muscular, irritabilidad, cansancio constante o dificultad para relajarse incluso cuando aparentemente “todo está bien”.
Y aunque culturalmente solemos minimizar estas señales —“solo estás cansada”, “todo está en tu mente” o “deberías relajarte”—, la neurociencia actual demuestra algo importante: muchas veces el cuerpo no está exagerando; está intentando sobrevivir.
Comentarios
Publicar un comentario